¿Cuáles son los criterios para elegir un colchón?
Elegir un buen colchón es una tarea difícil, pero si se elige bien, puede aportar satisfacción a largo plazo. Aún hoy en día, se tiende a comprar colchones baratos sin darse cuenta de que adquirir un colchón de alta calidad es una inversión a largo plazo. Tendrá un coste más elevado, pero también mayores beneficios: mejor calidad del sueño y mayor durabilidad. Entonces, ¿qué hacer? En Kipli estamos aquí para ayudaros.
No hay que dejar nada al azar
Entonces, ¿cómo elegir? Parece más complicado de lo que uno podría pensar si echamos un vistazo a todos los tipos de colchones que hay en el mercado: de látex 100 % natural, de segunda mano, sintéticos o de muelles. Aquí tienes una lista de criterios, ordenados por importancia.
Un colchón adaptado a vuestra morfología y a vuestras necesidades
En primer lugar, hablemos de la altura y el peso. Parece obvio, pero es muy importante que el colchón se adapte a vuestro peso y a vuestra altura. Además, debe ofrecer el apoyo lumbar que buscáis.
¿Qué tipo de colchón elegir?
Si estáis buscando un colchón bastante firme, os recomendamos el futón o un colchón de muelles. Si buscáis el equilibrio entre firmeza y suavidad, el látex natural es lo que más os conviene. El látex sintético también será una opción cómoda y adecuada a vuestras necesidades, aunque menos natural. Si, por el contrario, lo que buscáis es suavidad, entonces un colchón sintético de poliuretano o de espuma viscoelástica será lo más adecuado para vosotros.
Modelo y ubicación
Para dormir bien, es importante que la espalda reciba un buen apoyo sin estar tensa. En este sentido, a las personas con más peso les recomendamos un colchón más firme, mientras que quienes pesan menos pueden elegir un colchón más blando. No hay que subestimar la posición en la que dormimos; por ejemplo, quienes duermen de lado deberían comprar un colchón más blando para que se adapte mejor a los hombros y permita que la columna vertebral se mantenga lo más recta posible. Por el contrario, quienes duermen boca arriba o boca abajo necesitarán un colchón más firme.
Elegir la cama
No olvidemos que la cama en la que dormimos influye entre un 30 % y un 40 % en la firmeza de nuestro colchón, por lo que es importante elegirla con cuidado. Pero, ¿qué hacemos si la persona con la que dormimos no está de acuerdo con nosotros? Hay dos opciones: comprar dos colchones con distintos niveles de firmeza o elegir dos camas diferentes con somieres más o menos flexibles.
Algunos criterios más que pueden resultar útiles
¿Más sostenido o menos sostenido?
¿Cómo elegir el nivel de firmeza de tu colchón? El apoyo lumbar es fundamental para tu descanso y para la salud de tu espalda. Por ejemplo, el futón es muy firme, lo que lo hace adecuado para la mayoría de las personas. Para quienes buscan más suavidad, está el colchón de espuma viscoelástica, que, sin embargo, suele hundirse rápidamente. Los colchones de muelles tienen un buen nivel de firmeza y una vida útil muy larga (de 7 a 10 años). Y luego está el látex. Este puede ser sintético (entre un 10 % y un 15 % natural, y entre un 85 % y un 90 % sintético), con una vida útil de entre 7 y 10 años y una firmeza similar a la del látex natural. Pero hay que tener cuidado, porque entre todas las etiquetas es fácil equivocarse: muchos indican «látex 100 %», lo que puede confundirse fácilmente con «látex 100 % natural». Una sola palabra de diferencia que, sin embargo, cambia muchas cosas: el látex 100 % natural dura entre 12 y 15 años y se hunde mucho menos (menos de 1 cm en 10 años). Además, garantiza una mayor rigidez.
Las demás características del colchón
Otros factores que hay que tener en cuenta a la hora de elegir el colchón son si es antiácaros o hipoalergénico, o si existe o no la posibilidad de que se desarrollen hongos. En cuanto a los ácaros, puedes aplicar un tratamiento antiácaros o elegir un colchón natural, en el que no se desarrollen. Si, por el contrario, sudas durante la noche, es recomendable elegir un colchón de muelles o de látex 100 % natural, que minimizan este riesgo. Evita los materiales sintéticos, que podrían agravar el problema.
